La malla viajera: crónica de una manada humana trabajando por el lobo mexicano.
Los lobos tienen un secreto: solos no llegan muy lejos. Un lobo solitario puede ser muy fuerte y muy misterioso, pero si quiere sacar algo adelante, necesita a su manada. Uno rastrea, otro vigila, otro guía... y todos comen.
Esta historia es igualita. Solo que nuestra manada no tenía colmillos ni aullaba a la luna. Tenía celulares, camionetas, Waze y muchas ganas de ayudar.

Capítulo 1: Todo empezo con una platica
Todo empezó como empiezan las mejores cosas en México: platicando.
Pao tiene un primo que trabaja en REJAMEX. Una cosa llevó a la otra, salió el tema de los lobos, del santuario, de todo lo que hace falta... y en lugar de quedarse en el clásico “ay, qué bonito lo que hacen”, REJAME soltó la pregunta mágica: ¿Como los podemos ayduar?
y que nos onan malla ciclónica para el santuario.
Primer lobo de la manada (REJAMEX) : activado. 🐺 Segunda loba de la manada activada (Pau Camacho). 🐺


Capítulo 2: Ok, tenemos malla... ¿y ahora cómo la movemos?
Pequeño detalle: la malla estaba en las instalaciones de REJAMEX, y una malla ciclónica no cabe en la bolsa del mandado ni se lleva en el metro (lo pensamos, no se puede).
Entraron a escena Gabriel y Ceci, en modo superhéroes de logística. Fueron por ella, pagaron la mitad del flete de su bolsa y la guardaron con todo el cariño del mundo, como quien cuida un paquete que no es suyo pero ya siente propio.
Tercer y cuarta lobos: activados. 🐺🐺 (Gracias Ceci y Gabriel por siempre estar ayduando a la manda)

Capítulo 3: La malla se va de road trip
Turno de Gabo, de Lobos Libres. Se aventó la carretera desde la CDMX hasta la ciudad de Querétaro nomás por la malla. Ida, carga, y listo: misión cumplida.

La malla se quedó con él de viernes a domingo, como huésped distinguida de fin de semana. Probablemente la malla más viajada (y mejor atendida) del país.
Después, Gabo y Rubén la volvieron a subir y arrancaron el último tramo rumbo al Santuario Extinción Cero. Kilómetros, tráfico, playlist de carretera y la emoción de saber que ya casi llegaba a su destino.
La manada ya estaba completa... casi. 🐺🐺🐺🐺




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