Un futuro posible para el lobo mexicano
- Rubén Martínez

- 13 ene
- 2 Min. de lectura
Durante décadas, el silencio del lobo mexicano marcó la ausencia de un equilibrio perdido. Hoy, la ciencia nos dice algo poderoso: el regreso del lobo es posible.

Este estudio confirma que en México todavía existen territorios capaces de sostener al lobo mexicano. Aunque aquí solo contamos con una gran presa principal, el venado cola blanca, el lobo nunca ha dependido de una sola especie. El lobo mexicano es resiliente por naturaleza: ha sobrevivido gracias a una dieta diversa, adaptándose a los paisajes y a los retos del sur de su territorio histórico.
Las cifras que arroja la ciencia son conservadoras, pero el mensaje es claro: nuestros ecosistemas aún pueden recibirlo de vuelta. La Sierra Madre Occidental no es solo una cadena montañosa; es un refugio, un corredor de vida, un hogar posible para manadas que algún día volverán a aullar en libertad.

El estudio señala algo especialmente esperanzador: México puede y debe tener más de un sitio de reintroducción. Durango aparece como una nueva oportunidad, una segunda semilla para que el lobo no dependa de un solo lugar, para que su historia no vuelva a estar en riesgo.
Pero el regreso del lobo no es solo un tema de números, mapas o modelos. Es un acto de reconciliación con la tierra, con la historia. Con las comunidades que hoy conviven con estos paisajes. La verdadera recuperación del lobo mexicano no se logrará solo con ciencia, sino con empatía, diálogo y trabajo conjunto.
El lobo puede volver. La pregunta ya no es si el ecosistema puede recibirlo, sino si nosotros estamos listos para caminar junto a él 🐺💚
Basado en el articulo del Journal of wildlife Mangment: https://doi.org/10.1002/jwmg.70166







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